El que siembra tormentas, recoge tempestades

Regresamos a la carga, a la actividad, tras las vacaciones de verano, unas vacaciones en lo personal más extrañas e ilusionantes de mi vida, en la cual he tenido la posibilidad de contraer matrimonio.

Algo de lo quiero escribir, es de cierto tema que hace tiempo que llevo dándole vueltas y que degraciadamente en los tiempos que corren, cada vez es más importante. Lo acabo de titular “el que siembra tormentas, recoge tempestades”.

La expresión no deja de ser una más de un magnifico profesor de Lengua que tuve la suerte de tener en EGB. Más o menos la explicación que él aportada en los años 90, podría trasladarse a nuestros días.

No sólo en la vida cotidiana, en la familiar o en la laboral, por supuesto en la empresarial, el significado de esto es extramadamente importe; y para poder explicarlo mejor nos vamos a centrar en la empresarial.

Tenemos claro que hay que tratar bien a todo el mundo, escucharles, atenderles correctamente,.. incluso llegar al punto de hacerles exclusivos como clientes. Pero ¿si ese cliente que tan bien atendemos, no logra realizar alguna operación con nosotros, o simplemente se va a la competencia, por mucho que uno se haya esmerado? En ese momento, ¿qué hacemos? ¿le volvemos a llamar? ¿le seguimos tratando de igual manera? ¿hacemos que siga creyendo que es único o exclusivo para nosotros?

La respuesta desgraciadamente en muchos casos es que NO, sobre todo, si no disponemos de un supervisor que nos pida que sigamos tratándole igual.

Lo que realmente se debe hacer, bajo mi humilde punto de vista, es el de seguir sembrando, ya que aún no tenemos la cosecha madura como para recoger.

Para seguir sembrando tenemos primero que aclarar cuál es el motivo por el que la operación anterior no la realizó con nosotros, ya que puede que tenga (y en ocasión existe claramente) una razón más que justificada para poder haber actuado así.

Y para seguir sembrando, tenemos que regar también, tendremos que intentar llegar al punto de ofrecerle otras colaboraciones, estar preparado para cualquier asesoramiente que necesite,..en general, seguir esperando que llegue nuestra hora de recoger……

Como reflexión final, mi recomendación, nunca llegar al punto de poder estar expuestos a tener que recoger tempestades

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